PRAIA DAS CATEDRAIS, RIBADEO

La joya de la corona del litoral de Ribadeo es la PLAYA DE AUGASANTAS, topónimo original probable según la creencia de los lugareños, a la antigua presencia de un manantial de aguas medicinales con propiedades milagrosas.



Hoy es popularmente conocida como Praia das Catedrais (playa de las catedrales), por la extraordinaria delicadeza, con la que el encrespado mar cantábrico ha esculpido sus rocas durante siglos, formando arcos, pórticos y cuevas (también conocidos como “ollos”, alcanza en algunos casos más de 30 metros de altura), que se asemejan los arbotantes de las impresionantes catedrales góticas, solo visibles durante la bajamar,... (Información de las mareas).  




... pues durante la pleamar, las olas del Cantábrico moldean caprichosas estos acantilados, de pizarra y esquisto, con formas imposibles. 







Lo que se antoja como capricho de la naturaleza, se asemejan más a un decorado, minuciosamente trazado, que a una sucesión de grutas, pasadizos y arcos, convirtiéndose en una de las playas más espectaculares del mundo.





Estos 1.328 metros de arena blanca y oleaje moderado conforman una de las playas más emblemáticas y visitadas de todo el litoral gallego. Con Bandera Azul desde 1997, As Catedrais son también el principal reclamo turístico de la Mariña lucense.




Es interesante ver la playa con la marea alta recorriendo la parte superior de los acantilados, colonizada por un conjunto de importantes especies de flora, como la Erica Vagans, que le han valido para declarar este enclave Lugar de Importancia Comunitaria, junto a la de Monumento Natural, categoría que se atribuye a espacios de la naturaleza constituidos por formaciones de notoria singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de una protección especial.  

  



Protección que es necesaria y urgente llevar a cabo, ya que me da muchísima tristeza comprobar todos los años en fechas señaladas, como la playa se transforma en un masificado Parque de Atracciones.




Reconozco que es el precio a pagar por ser unos de los rincones más hermosos de nuestra tierra, pero todavía recuerdo con añoranza nuestras primeras visitas a las playas de As Catedrais y Os Castros.



Atraídos por la deslumbrante belleza de semejante vergel, caímos atrapados en la red de tan poderoso encanto, saltando como peces entre las pozas de agua turquesa formadas en el arenal durante la bajamar, ocupadas únicamente por vecinos o algún que otro turista accidental como nosotros, que picando el anzuelo, acabamos zambullidos en estas paradisíacas piscinas climatizadas con lo que llevábamos puesto.


Podremos visitarla siguiendo la RUTA DE LA COSTA, que va desde la villa de RIBADEO hasta esta famosa playa, siguiendo un agradable trayecto siempre junto a la agreste costa, que forma parte también del CAMINO NATURAL DE LA RUTA DEL CANTÁBRICO, que continúan por las igualmente hermosas playas del ayuntamiento vecino de BARREIROS. O la RUTA DAS PRAIAS que parte desde Rinlo y sigue la línea del litoral ribadense permitiendo conocer a su paso la sucesión de entrantes, salientes, playas recogidas y ensenadas rocosas que lo identifican y que lo convierten en un espacio natural protegido y catalogado como Red Natura y Lugar de Interés Comunitario por la riqueza de sus HÁBITATS faunísticos y vegetales.



Este entorno natural está constituido por cuarcitas y pizarras, rocas originadas hace aproximadamente 500 millones de años atrás en las costas del hemisferio Sur. Estas sufrieron grandes transformaciones, e incluso hubo un momento en el que formaron parte de una gran cordillera montañosa semejante en altitud al actual Himalaya, como consecuencia de la colisión de dos súper continentes, Laurusia y Gondwana, hace 350 millones de años. Esta base rocosa ha soportado a lo largo del tiempo la acción de los movimientos tectónicos, de las sucesivas fases de inundación y retirada del mar, y la actuación de los agentes erosivos terrestres, dando lugar todo ello a la singular planicie que hoy contemplamos desplomándose sobre el Cantábrico. Esta superficie se conoce como la “Rasa Cantábrica”, que se extiende desde Burela hasta San Vicente de la Barquera.





La presencia de este singular monumento natural se debe a la combinación entre las distintas fracturas que muestran los estratos rocosos y su orientación, lo que ofrece una particular debilidad frente a los constantes embates del mar, dando lugar a este modelado del acantilado tan característico. Se ha establecido una evolución temporal para este tramo litoral dividida en cuatro etapas. La primera etapa tendría su desarrollo a partir de las fracturas que presentan las rocas, y donde la erosión marina actúa de forma más intensa. En la segunda etapa se originarían las furnas o grutas siguiendo la orientación de las fracturas en las rocas. La tercera etapa, en la cual se produciría la conexión entre las distintas furnas, así como la presencia de los “ollos” (como se les llaman en el lugar) como consecuencia del colapso del terreno sobre las furnas. Finalmente en la cuarta etapa tendría lugar la formación los arcos rocosos, que debido a su fragilidad e inestabilidad frente a la erosión marina, solo se preservaran en el tiempo unos pocos, especialmente en aquellas zonas donde los estratos de roca son más resistentes.




INFORMACIÓN: Durante los periodos de temporada alta (Semana Santa y Verano) el acceso a la playa está limitado. En esos casos será necesario hacer una reserva en el siguiente enlace: https://ascatedrais.xunta.es.   


INFORMACIÓN RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES

           


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